Bangalore Telegram, llegada y dia 1

Viaje llevadero, aunque enormemente largo. Al menos Lufthansa da de comer (picoteo, comida y cena, dos sabores a elegir… uno de ellos siempre vegetariano). El 747 un poco decepcionante… se vé tan grande desde fuera que te imaginas que tendrá hasta piscina. Al final, más hacinados que en un Ryan Air (9 personas por fila de asientos).

Al llegar colas para todo. Para pasar la aduana. Para cambiar dinero (primer timo, me han dado por debajo del cambio que ponían en la pizarra, pero es lo que tiene fiarse de la gente). Para recoger las maletas (casi dos horas después de aterrizar).

El driver que me tiene que llevar al hotel no está, le llamo pero da un tono raro. Le llama uno del aeropuerto pero comunica. Llamo a Krish, mi contacto de India pero no contesta. Al final pregunto quién me puede llevar y me voy a la aventura en una furgo destartalada (un prepaid taxi) por un pastizal (entre 2-3 veces lo que cobra un taxi oficial me dicen en el hotel… pero a los oficiales no los ví). Al menos el conductor es simpático y pasamos el rato (aunque no tiene ni idea de dónde está el hotel).

Sano y salvo en el hotel, me dan una habitación provisional… no hay ninguna de mi categoría (single standard) así que me prestan otra (double premium). Mañana toca cambiar de habitación, así que hay que deshacer la maleta lo mínimo posible.

Llama Krish. Será el sueño o el teléfono pero no entiendo ni papa… al final le explico lo del driver invisible y quedamos en que vendrá a buscarme a las 9 de la mañana. Son (aprox) las 3. A dormir lo que se pueda.

La cobertura de Yoigo en roaming va y viene… pero está más tiempo ida que presente.

No duermo casi nada, creo que por nervios. Al fina decido levantarme a eso de las 7. Cuando bajo a desayunar no consigo probar bocado (claro, con el Jet lag mi estómago piensa que son las 4 de la mañana). Intento pelar una manzana con poca destreza y un hindú se la lleva y me la trae pelada y troceada.

Llega el driver ni papa de inglés. Y encima piensa que no soy el que tiene que llevar. Al final nos entendemos y nos ponemos en marcha.

¡¡Vaya forma de conducir!! Aquí las bocinas no gritan “cabrón, joputa” si no “cuidado que voy! mi carrocería gana a tu sari!!“.

Tengo una placa de bienvenida a la entrada de las oficinas. Me siento importante.

Me presentan al equipo. Majísimos. Uno hasta se ha leido mi blog (el otro).

No se lo digáis a nadie, pero entre su horario flexible y la fraternización, casi nos da la hora de comer sin hacer nada (bueno si, una presentación de los productos, la agenda y el primer vistado a la documentación… pero no estáis leyendo el blog para saber eso).

Comemos en un thai. Afortunadamente, consigo escaparme de casi todo lo picante excepto de una guindilla. No es de las fuertes… como un pemento de padrón de los revoltosos.

Pagan ellos 🙂 Insisto, gente maja… Pero en el restaurante no tienen café. Que no habran en España que no tienen clientela. Vamos a una cafetería. Pago yo, que majo que soy. Con la propina y el cambio de moneda, a 0.80 el café… ya sé donde toma café el presi.

Termino con un detalle próximo a lo escatológico. Los baños no tienen bidé. Tienen una manguera a presión. Según me dijo un hombre sabio una vez, es para no sufrir por las hemorroides con tanto picante. Será verdad o mentira, pero es llamativo. ¿Dónde está el manual de instrucciones?

STOP.

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5 comentarios

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5 Respuestas a “Bangalore Telegram, llegada y dia 1

  1. María

    Ayy, qué vidilla le vas a dar al blog con tu viaje. Tenías que haberte llevado a Porco 😉

    Killo…….en la India,¿ y te vas a comer a un Thai?? jeje

    Espero impaciente el siguiente post!!

  2. Me llevaron 🙂

    A nota informativa… estoy escuchando unos cánticos desde mi oficina… ¿llamadas a la oración, tal vez?

  3. Paula

    Otro diario de viajes!!!! Como Londres. Qué guay y qué recuerdos!

    Yo también, como María, espero impaciente la narración del día 2.

  4. Cristina

    Vaya, ya veo que te vas adaptando.
    Seguramente los cánticos que oyes son rezos, de un templo o hasta de una casa. Suelen rezar cantando.
    Son muy alegres. Si puedes y te dejan entra en un templo y verás que colorido y curioso. Nada que ver con las iglesias.

  5. Ya he preguntado… justo al lado de la oficina hay una mezquita y de ahí viene el cántico.

    Hay un par de templos alrededor… preguntaré a ver si me dejan pasar.

    No sé cómo es el resto, pero aquí se junta gente de muchos sitios y con muchas religiones. Es como un Madrid Hindú 🙂