En otros tiempos…

En tiempos pasados yo vivía feliz y contento (aunque sin saberlo) con mis padres.

Luego me fui por el mundo. Mala idea si de lo que se trata es de de estar cómodo. Acabamos Paula y yo en Madrid, disfrutando de (posiblemente) el único piso decente que un primer empleo y una beca podían pagar.

Pero esos tiempos ya se acabaron.

En otros tiempos, vivimos aquí…

La habitación, a punto de dejarla vacía

Y el salón… patas arriba porque nos vamos a mejores sitios.

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3 comentarios

Archivado bajo abel, es

3 Respuestas a “En otros tiempos…

  1. laubail

    En otros tiempos yo también vivia feliz y contenta con mis padres.

    Luego me fui por el mundo. Una habitación de 25 m2 en un exhospital austrico mi primera casa (pagada por mi me refiero). Las cosas mejoraron y pase a un encantador pisito, con solo algun problemilla que otro de humedad. Hogar dulce hogar. Pero heme aqui de vuelta a casa de mis padres…….donde en otros tiempos you vivia feliz y contenta.

  2. espinoj

    Tiempos de cambios. Cuando por fin abandone el nido familiar (donde la comodidad me parecia demasiado incómoda), me vine a ciegas a compartir un piso con tres valencianos (un piso tipo cuéntame pero con 20 añitos mas).

    Ya mentalizado a que madrid va a ser residencia a largo plazo, buscamos otro piso con un poquito de estabilidad (de la que dan los papeles bien firmados 😉 ), y … casualidades de la vida, vino tambien un cambio de trabajo. A ver que mas cambios nos depara el 2007.

  3. En otros tiempos yo también vivía feliz y contenta con mis padres en Vigo… pero, cosas de la vida, decidieron mudarse al minipueblo de cuyo nombre no quiero acordarme y desde el primer día supe que haría todo lo posible por huir de allí.

    Luego me fui por el mundo. Un mes en Londres, para huir de la infructuosa búsqueda de trabajo tras acabar la carrera, y seis en Lisboa, con una beca mísera. Eso si, siempre en casa de mi family (es lo que tiene tenerlos repartidos por medio mundo), lo que evitó que me arruinara del todo.

    Y al fin logré huir del minipueblo y acabé en la capi, en un minipiso que me pareció el menos malo de lo que se pudo ver en un fin de semana de búsqueda precipitada.

    Por suerte, no hay foto de los horrorosos azulejos del baño y la cocina (tipo pre-Cuéntame, puede que hasta pre-Guerra) así que os librais de verlo (lo siento por los que conocisteis el piso).

    Eso sí, el IKEA hizo milagros por el minipiso. Tantos, que la mudanza duró una semana intensiva de mover bolsas, muebles, cajas y trastos… y es que es increíble lo que se puede esconder tras los sofás, bajo la cama, en las esquinas…

    Y ahora ya estamos instalados en un piso el doble de grande, con garaje y con cocina y con despachito… vamos un lujazo para ser Madrid. Eso sí al precio de la capi.

    ¿A qué esperais para visitarnos?