1 de Julio de 2008
Finiquitando el viaje
Ya queda poco para la vuelta al hogar… al verdad es que ya me apetece, aunque hay muchas cosas que me gustaría haber conocido más (hoy he ido de compras a una tienda hindú “chic”… es decir, ni una tourist trap en la que te timan ni un puesto ambulante…mola
).
Como resumen de los últimos días… el domingo me fui de turismo y sólo sirvió para ponerme de mala leche. Fui a dar con la gente con esa faceta de te voy a sacar las pelas como sea tan particular de algunos hindúes (normalmente, los que menos lo merecen).
Lalbagh garden
Si venís de turismo, mucho cuidado… porque los guías se acoplarán como lapas. Nada de dejarles ir con vosotros sin fijar el precio antes, porque luego te dan la sorpresa. Y cuando hay policías con poco dominio del inglés cerca, mejor no discutir. En micaso, el guía se subió al coche sin preguntar… por algún motivo pensé que estaba incluido en la entrada. Al final, 1200 rupiazas.
Avisados quedáis.
Otra cosa… el precio de las entradas y las cámaras. No es sorprendente que el precio sea diferente para nativos y para extranjeros, ya había escuchado cosas así de otros paises y, en el fondo, me parece hasta razonable. Por ejemplo, una entrada de 20 rupias es de risa. Incluso la de 100 para extranjeros es muy asequible.
Lo que pasa es que, en muchos sitios, están prohibidas las cámaras (como el palacio de Mysore) o tienen un recargo (como en el Brindavan Garden).
En el palacio de Bangalore, lo llevan al extremo: 200 rupias por entrar (extranjero) y 500 más por la cámara. Y luego el guía (que aquí es gratis) pide la propina.
Además, no está permitido sacar fotos por fuera sin el correspondiente ticket de cámara (un grupito de policías se encarga de ello).
Bangalore Palace,
después de pagar el ticket de cámara
No es que sea carísimo al cambio (poco más de 10 euros) pero para el nivel de vida de aquí es una pasada. Con ese dinero puedes comer de restaurante 2 días (postre incluido).
En fin, pasemos al domingo, que será rápido.
Tortura estomacal.
Todo el día en cama. En ayunas. Sin pegar palo al agua. Viendo cricket. ¡Qué largos son los partidos!
El aburrimiento lleva a investigar y me encontré con…
¡La Mirinda!
… y por si alguien tenía dudas, es de Pepsi.
No hay mucho más que contar… hoy de vuelta al curro a dejar los asuntillos cerrados. Unas compras de las que no voy a enseñar fotos para que a nadie se le estropee la sorpresa… y al hotel.
Mañana toca volver volando a Madrid. Unas buenas 15 horas así a bote pronto. Por lo que me han dicho, se tarda dos horas desde la oficina al aeropuerto, así que la despedida será breve (nada de cenitas… unos cafeses y poco más).
¡Casita, ahí voy!









